En Mazatlán se cumplen cuatro meses de la desaparición de Carlos Emilio, un joven duranguense de 21 años que fue visto por última vez cuando acudió al baño en el bar Terraza Valentino.
La madre del joven, Brenda Valenzuela Gil, mantiene la búsqueda y exige que se esclarezca su paradero; en redes escribió: «Mientras pueda pronunciar tu nombre, seguiré llamándote de vuelta».
Familiares han denunciado que el caso se encuentra estancado y han acusado silencio y negligencia por parte de las autoridades estatales.
Valenzuela Gil ha denunciado presunta obstrucción en la investigación y ha cuestionado la existencia de «intereses ocultos» que, asegura, podrían estar por encima de la vida de su hijo.
En publicaciones en redes sociales la familia describe una situación de desesperación y pide mayor diligencia en las indagatorias; la madre también publicó mensajes expresando su afecto y fe, entre ellos: «Hoy te dedico este día, hijo… No puedo regresar el tiempo. No puedo cambiar lo ocurrido. Pero hoy elijo confiar en que Dios camina contigo, en que su mirada no te pierde».
La Fiscalía General del Estado informó que el joven abandonó el bar por su propia voluntad para abordar una camioneta.
La institución ha sido criticada por no hacer públicos los videos de seguridad del establecimiento que, según familiares, podrían respaldar o aclarar la versión oficial.
Los familiares mantienen la solicitud de mayor transparencia y continuidad en la investigación mientras la búsqueda del joven continúa.
Fuente: contactonoticias.com.mx
