En México, el Gobierno presentó un plan de inversión en infraestructura pública y mixta por 5.6 billones de pesos para un quinquenio, con el objetivo de impulsar el crecimiento económico, fortalecer el mercado interno y garantizar justicia social.
El secretario de Hacienda señaló que el portafolio se definió tras el análisis de más de 1,500 proyectos de distintas dependencias y que la mayor parte de los recursos será canalizada por la administración federal.
El programa concentra la mayor parte de los recursos en energía, con el 54 % del total, seguido por trenes (16 %), carreteras (14 %), puertos (6 %), salud (6 %) y agua (3 %), además de inversiones en educación y otros rubros.
La inversión adicional prevista al inicio del plan equivale a 722,000 millones de pesos, cerca del 1.9 % del PIB, cifra que se sumará al gasto ya contemplado en el presupuesto vigente.
Para la ejecución se creará un Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión, coordinado por la Presidencia, que priorizará proyectos y dará seguimiento al avance físico y financiero de cada obra.
La estrategia incluirá nuevos vehículos de inversión destinados a reducir costos financieros y aumentar la transparencia, así como una iniciativa legislativa para actualizar el marco normativo que regirá esos mecanismos.
El Gobierno informó que la mayor parte de la inversión será pública, con esquemas mixtos que combinan recursos estatales con privados o sociales, y que en sectores estratégicos se mantendrá control público; en electricidad, por ejemplo, se plantea una división de 54 % público y 46 % privado.
Las autoridades indicaron que la expansión de la inversión tendrá impacto directo en la vida cotidiana, con más carreteras, mayor acceso a agua potable, drenaje y riego agrícola, y un aumento en la producción de energía nacional incluyendo fuentes renovables; los proyectos se presentarán por sector de forma escalonada.
Fuente: contactonoticias.com.mx
