La ciudad de Moscú, con 13 millones de habitantes, quedó cubierta por una capa de nieve que alcanzó 62 centímetros en algunas zonas, afectando la movilidad urbana por segunda vez en este invierno. La acumulación obliga a intensificar las tareas de limpieza y transporte en el área metropolitana.
El Centro Meteorológico registró la mayor medición en la estación de Túshino, mientras que en la céntrica estación del VDNJ los montículos llegaron a 58 centímetros. Las cifras reflejan la intensidad de la nevada que se prolongó durante tres días en la parte europea de Rusia.
Barrenderos y máquinas quitanieves trabajan para despejar calles, aceras y paradas de transporte público, y camiones recogen acumulaciones que dificultan el acceso a los autobuses, sobre todo para las personas mayores. Las labores se centran en mantener operativas las vías principales y los puntos de transporte colectivo.
En los edificios, operarios en tejados y grúas retiran carámbanos y fragmentos de hielo para evitar que caigan sobre peatones y vehículos. Las autoridades locales refuerzan esas intervenciones por el riesgo que suponen las formaciones en altura.
Se prevé que la nevada amainará en los próximos días, pero se espera un nuevo descenso de las temperaturas, que volverán a situarse por debajo de los 20 grados bajo cero durante las horas nocturnas. Las condiciones climatológicas aconsejan extremar las precauciones en el tránsito y en las labores de limpieza.
Fuente: contactonoticias.com.mx
