El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Omar Reyes, ha anunciado que se han inmovilizado cuentas de 40 personas y empresas conectadas a proveedores electorales, aunque no ha podido especificar cuántas cuentas ni los montos involucrados. Esta acción puede generar inquietud entre la ciudadanía sobre la transparencia y la seguridad de los recursos relacionados con las elecciones.
Durante la conferencia matutina del presidente, Reyes detalló que la UIF ha añadido a su lista de personas bloqueadas a 25 individuos y 15 entidades, pero la información precisa sobre cuentas y balances dependerá de las respuestas de las instituciones bancarias. Insistió en que no puede revelar los nombres de los involucrados por razones legales.
La ley establece que la lista de personas bloqueadas debe ser confidencial y solo puede ser compartida con instituciones financieras. Reyes subrayó que la información está vinculada a una carpeta de investigación, lo que también limita su divulgación. Esto genera un contexto donde es fundamental que las autoridades mantengan la transparencia con la población, especialmente en tiempos electorales.
El funcionario comentó que la UIF realiza estas inmovilizaciones tras recibir reportes de operaciones inusuales del sector bancario y otras entidades. Los indicadores de riesgo incluyen transferencias rápidas de dinero que no reflejan una actividad económica clara, como transferencias a cuentas de estudiantes o personas mayores sin vínculos evidentes.
Además, la UIF ha colaborado con la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para analizar estos casos. Reyes recordó que la unidad ha trabajado en base a datos desde su creación en 2004 y que las investigaciones no son recientes, mencionando bloqueos previos realizados en administraciones anteriores.
La situación pone de relieve la importancia de una regulación efectiva en el manejo de recursos y la necesidad de que el Gobierno de México informe de manera clara sobre acciones que podrían afectar a la ciudadanía directamente.
