La situación en el Túnel de la Tradición, ubicado en la calle Subterránea de Guanajuato Capital, ha generado inquietud entre los comerciantes debido a contradicciones en las versiones ofrecidas por el Gobierno Municipal. La empresa Custom Bajío ha sido objeto de denuncias por cobros que oscilan entre 4,500 y 6,500 pesos a vendedores durante el Festival de Día de Muertos, lo que afecta tanto la economía local como la percepción turística de la zona.
La directora de Turismo, Denisse Michelini Ojeda, tuvo que ajustar su declaración inicial en la que afirmaba que la renta de mobiliario era obligatoria. En una reciente rueda de prensa, reiteró que la elección de Custom Bajío se basó en tres cotizaciones y que su contratación no era forzosa, aclarando que se buscaba uniformidad en el mobiliario. Sin embargo, miembros del Consejo de Promoción Turística han negado haber solicitado este esquema, mientras que algunos expositores denuncian que los pagos fueron exigidos en oficinas municipales.
La alcaldesa Samantha Smith Gutiérrez negó la existencia de un contrato entre el municipio y Custom Bajío, enfatizando que las relaciones eran solo entre particulares. Esta postura se contradice con las afirmaciones de los comerciantes, quienes aseguran que se enteraron de los cobros solo al solicitar sus espacios para participar en el festival.
Las declaraciones sobre los cobros también han ido cambiando. Mientras que en un principio se indicó que no había tarifas municipales, ahora se confirma que los expositores tenían que pagar derechos por uso de la vía pública. Las autoridades locales han quedado en la tarea de esclarecer los montos recaudados y la justificación de estas tarifas.
En un anuncio relacionado, la alcaldesa comprometió esfuerzos para establecer un Patronato que supervise la organización del festival, con la intención de construir un proceso más transparente y evitar futuras confusiones. Dicha medida responde a la creciente preocupación sobre la falta de claridad en las gestiones para el Túnel de la Tradición, un evento que atrae tanto a locales como a turistas, y cuya reputación depende de una participación justa y clara.
