Los leoneses vivieron una experiencia visceral en el Teatro Manuel Doblado al enfrentarse a “La Dama de Negro”. Con más de 500 espectadores entre risas nerviosas y sorpresas, la emblemática obra de teatro puso de manifiesto su capacidad para provocar emociones intensas a lo largo de sus 32 años de historia.
El destacado actor Rafael Perrín encarnó a Arthur Kipps, un hombre atormentado por experiencias sobrenaturales, mientras que Ernesto D’Alessio interpretó a John Morris, el escéptico director que lo asiste en este viaje a través del terror. Desde el inicio de la función, los asistentes experimentaron un juego emocional que alternaba entre momentos de ligereza y una atmósfera cada vez más inquietante.
“La Dama de Negro” demuestra que el terror escénico puede ser efectivo sin depender de grandes efectos especiales, utilizando recursos sonoros y visuales que sumergen al público en una experiencia aterradora. Ambientada en la campiña inglesa del siglo XX, la historia sigue a Kipps mientras trata de confrontar un pasado que lo persigue a través de una representación que se torna más real de lo que había anticipado.
Perrín, al finalizar la función, expresó su agradecimiento al público de León, reiterando su conexión con esta ciudad donde regresa cada primero de noviembre. “Estamos celebrando 32 años de ‘La Dama de Negro'”, comentó, recordando su estreno en México el 17 de febrero de 1994. El actor también destacó la importancia del trabajo en equipo detrás de la producción, haciendo mención a los técnicos que garantizan la calidad de cada función.
De esta manera, “La Dama de Negro” no solo reafirma su legado en las tablas, sino que también continúa emocionando y asustando a nuevas generaciones de espectadores, dejando claro que el miedo sigue teniendo un lugar especial en el corazón del público leones.
