El Senado de la República aprobó recientemente el paquete fiscal para 2027, una decisión que tiene un impacto significativo en la economía de las familias mexicanas. La Ley de Ingresos de la Federación prevé una recaudación de 10 billones 636 mil millones de pesos, y también otorga al Gobierno de México la facultad de contratar una deuda interna de hasta un billón 700 mil millones de pesos. Esta medida se toma en el contexto de asegurar recursos para servicios públicos esenciales como salud y educación.
La Ley de Ingresos establece que se espera recaudar alrededor de 6 billones 263 mil millones de pesos a través de impuestos, además de otros ingresos provenientes de cuotas por seguridad social y derechos. La proyección incluye recursos de financiamiento y transferencias, lo que es clave para el funcionamiento del Presupuesto de Egresos de 2027.
En cuanto al endeudamiento, se autorizó un límite de hasta 160 mil millones de pesos para Petróleos Mexicanos (Pemex), y 16 mil millones para la Comisión Federal de Electricidad (CFE), así como la capacidad de 3 mil 500 millones para la Ciudad de México. Estos recursos son necesarios para impulsar obras y fortalecer la infraestructura.
Durante la sesión, también se aprobaron cambios a la Ley del Impuesto Sobre la Renta, con el objetivo de limitar deducciones fiscales utilizadas por empresas para reducir su carga impositiva. Se estima que aproximadamente 318 mil de 737 mil empresas no pagaron este impuesto al alegar pérdidas. Esto se busca ajustar para mejorar la recaudación y combatir prácticas de evasión y elusión fiscal.
El Senado aprobó reformas a la Ley Federal de Derechos, que actualizan las cuotas por diversos servicios, incluidos los migratorios y consulares. Además se establecen nuevas condiciones que buscan asegurar un uso más eficaz de los recursos obtenidos.
La discusión en el Senado mostró una clara división entre el respaldo de las fuerzas políticas que apoyan el paquete fiscal, argumentando que permite la continuidad de programas sociales vitales, y la oposición que cuestionó el aumento de la deuda y la carga fiscal.
Este marco fiscal tiene el potencial de influir en diversos aspectos de la vida cotidiana, desde la calidad de los servicios públicos hasta el impacto en las finanzas familiares, y por ello es fundamental que la ciudadanía esté informada sobre estos desarrollos.
