El Gobierno de México ha tomado acción tras la muerte de Emiliano Andrade Covarrubias, un ciudadano mexicano de 56 años que falleció en el centro de procesamiento migratorio Río Grande, en Laredo, Texas. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que se presentará una denuncia ante las autoridades estadounidenses, buscando garantizar la protección de los derechos humanos de los mexicanos en el extranjero. Emiliano, quien había sido detenido en junio, sufría de diabetes e hipertensión, condiciones que sus familiares manifestaron podrían no haber sido atendidas adecuadamente durante su detención.
Durante su conferencia, Sheinbaum enfatizó la importancia de proteger a los compatriotas que enfrentan situaciones difíciles en Estados Unidos. La mandataria destacó que su administración estará del lado de los mexicanos, ofreciendo respaldo y atención a sus derechos. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha solicitado una investigación exhaustiva sobre las circunstancias de la muerte de Emiliano, aludiendo a la necesidad de claridad y justicia en el caso.
Este trágico suceso eleva a 18 el número de mexicanos que han fallecido en circunstancias vinculadas al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desde el regreso de Donald Trump a la presidencia en enero de 2025. Los familiares de Andrade Covarrubias han expresado su preocupación ante la posibilidad de que no se le hayan proporcionado los medicamentos necesarios durante su detención.
Sheinbaum reafirmó que el gobierno de México estará vigilante ante cualquier forma de discriminación y se comprometió a reforzar las acciones de los consulados para proteger a los mexicanos en el extranjero. En un mensajes de apoyo, declaró que siempre contarán con un aliado en su gobierno. La investigación sobre este caso es crucial para esclarecer no solo la muerte de Emiliano, sino también para abordar las preocupaciones sobre el trato a los migrantes mexicanos en los Estados Unidos.
