Este sábado, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) han reanudado las mesas de trabajo para discutir un posible aumento salarial y la mejora de las condiciones laborales, un tema de suma relevancia para miles de trabajadores y sus familias en todo el país. La reunión, que se lleva a cabo en la sede de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social, está liderada por Zoé Robledo, director general del IMSS, y Rafael Olivos Hernández, secretario general del SNTSS, que también incluye al Comité Ejecutivo Nacional del sindicato y al equipo directivo del Instituto.
Durante esta sesión, los participantes no solo están considerando ajustes salariales, sino que trabajan simultáneamente en mesas enfocadas en diversos aspectos laborales como el suministro de insumos y medicamentos, la disponibilidad de personal y la mejora de las instalaciones hospitalarias. Estas iniciativas buscan optimizar el ambiente laboral y garantizar un servicio de salud de calidad para la población.
El IMSS también está revisando los primeros resultados del programa llamado “Piso por Piso”, donde se ha dado voz a trabajadores en 216 de los 277 hospitales del sistema. Esto permitirá identificar problemas específicos en cada centro y diseñar planes de acción con plazos claros para su solución, reflejando así el compromiso de la institución por construir un entorno laboral más justo y equitativo.
La mandataria Claudia Sheinbaum anunció el viernes que para responder a las inquietudes del personal de salud, se está evaluando un programa integral que no solo contempla incrementos en salarios, sino también la regularización de plazas. Esta decisión se da tras un rechazo masivo a la oferta inicial del IMSS de un aumento del 6.8% para el periodo 2026-2027, algo que realmente toca las vidas de quienes laboran en el sector salud.
El rechazo provino de una consulta reciente realizada entre el personal, donde optaron por rechazar una propuesta que incluía un aumento del 2.9% directo al salario y un 3.9% en prestaciones laborales. La respuesta a esta situación refleja la importancia de atender las necesidades del personal y su compromiso con una atención de salud pública de alta calidad.
