Cuatro policías municipales de Zamora, Michoacán, han sido vinculados a proceso tras ser acusados de robo calificado, ejercicio ilícito del servicio público y posesión de armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, según la Fiscalía General del Estado (FGE). Este caso es un reflejo de la incertidumbre que muchos ciudadanos aún sienten respecto a la seguridad en sus comunidades.
Los oficiales, identificados como Luis Felipe “N”, Héctor Vladimir “N”, Genaro “N” y Pedro Cristian “N”, están implicados en la sustracción de cinco teléfonos celulares, un perro raza bulldog inglés y un arma de fuego de un bar, donde, el 2 de octubre, se encontraron personas asesinadas. Las circunstancias que rodean este incidente son preocupantes para los habitantes de la zona, que demandan claridad y justicia.
De acuerdo a la investigación, la policía llegó al bar tras un reporte de homicidio. En el lugar, se identificaron como los primeros respondientes, pero posteriormente se retiraron. A su llegada, el personal de la FGE notó que la escena del crimen había sido alterada. Durante una revisión, encontraron los teléfonos y el perro, así como el arma que supuestamente habían tomado del lugar.
Los agentes fueron detenidos y presentados ante el Ministerio Público, que reunió la evidencia necesaria para llevar el caso ante un juez de control. En la audiencia, el juez reconoció la legalidad de la detención y los vinculó a proceso, imponiendo prisión preventiva justificada y fijando un plazo de dos meses para culminar la investigación complementaria.
La FGE ha comunicado que seguirá actuando conforme al debido proceso, algo que la población vigila de cerca, esperando que se actúe con justicia y responsabilidad para restaurar la confianza en sus instituciones.
