En el Himalaya, los faisanes conocidos como monales (Lophophorus impejanus) están transformando su canto en respuesta al creciente turismo masivo, lo que repercute directamente en su comunicación y hábitos de supervivencia. Según investigadores de la Universidad Hemvati Nandan Bahuguna Garhwal, las aves en áreas con alta afluencia de visitantes emiten cantos de frecuencias más altas y más cortos para hacerse oír sobre el ruido humano. Este cambio ha sido documentado en un estudio que compara las poblaciones de dos valles en Uttarakhand, donde Chopta, un destino turístico popular, contrasta con el más tranquilo Madmaheshwar.
Durante un año, los científicos recogieron más de 700 llamadas de monales, revelando que aquellos en Chopta adaptan su tono vocal para sobrevivir en un entorno ruidoso. Lo relevante de estas observaciones es que, aunque la especie no ha experimentado un cambio evolutivo permanente, sí muestra flexibilidad conductual en función de las condiciones acústicas de su hábitat. La investigación también encontró que la distribución del monal está cambiando, desplazándose hacia altitudes más elevadas debido a las infraestructuras en expansión y al cambio climático que amenazan su hábitat natural.
Los hallazgos subrayan la complejidad del impacto humano en la fauna local, y aunque actualmente el monal se considera de “preocupación menor” según la IUCN, los cambios en su comunicación y distribución podrían afectar su reproducción y salud poblacional en el futuro. La creciente popularidad del turismo en el Himalaya, que ha crecido de 2,5 millones de visitantes en 2000 a más de 15 millones en 2023, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de los ecosistemas de montaña y su integridad ecológica. Estos cambios pueden resultar en un descenso en la diversidad biológica de la región, afectando a todas las especies que habitan en este entorno vulnerable.
