En 2024, Europa alcanzó un hito en turismo, superando por primera vez los 3.000 millones de noches en alojamientos turísticos, lo que representa un aumento del 2,2% en comparación con 2023, según Eurostat. Esta cifra revela no solo una tendencia creciente en el turismo, sino también la presión que ejerce este fenómeno en la vida cotidiana de los residentes en diversas regiones, marcando una clara desigualdad en la distribución de turistas a lo largo del continente.
España lidera este incremento con 500 millones de turistas, seguida por Italia (458 millones), Francia (451 millones) y Alemania (441 millones). Estos cuatro países, junto con el Reino Unido, concentran el 61,6% del total de pernoctaciones en la Unión Europea. En contraste, países como Luxemburgo, Letonia y Estonia reportan cifras significativamente menores, con menos de 7 millones de pernoctaciones anuales.
Al desglosar los datos, se observa que la relación entre la cantidad de turistas y la población local muestra un panorama diverso. Croacia, Malta y Chipre destacan en este aspecto, con 24, 20 y 19 noches por habitante, respectivamente. La oficina de estadística ha preparado un mapa que ilustra cuántas noches de turistas, en promedio, corresponden a cada persona en diferentes regiones, evidenciando así las desigualdades en la intensidad turística.
El mapa creado por Eurostat, que combina datos de alojamiento y población, indica que, a nivel promedio, cada persona en la UE “recibe” 6,7 noches de turistas al año. Sin embargo, al examinarlo con más detalle, las diferencias se vuelven evidentes; las regiones que aparecen en tonos más oscuros del mapa albergan una mayor concentración turística en comparación con su población residente.
En España, además de ser el país con más pernoctaciones, se observa una notable desigualdad regional. El turismo se concentran en áreas específicas, como la costa mediterránea, donde las islas Canarias y Baleares presentan cifras alarmantes, con Fuerteventura y Lanzarote registrando aproximadamente 118.700 y 117.800 noches por cada 1.000 habitantes. También se identifican altos niveles de turismo en algunas islas griegas y regiones montañosas de Austria.
Eurostat también ha subrayado que las cifras presentadas podrían ser conservadoras, ya que no incluyen turistas que realizan visitas de un día, quienes se hospedan en alojamientos no registrados, o las segundas residencias. Asimismo, no se consideran factores como la densidad urbana, el tipo de turismo y la estacionalidad, lo que añade complejidad al análisis del impacto real del turismo en las comunidades locales.
