Un equipo de investigación ha hecho un notable descubrimiento en la famosa formación de Hell Creek: un coprolito, o excremento fosilizado, de un dinosaurio carnívoro del Cretácico Superior, que contiene plumas tridimensionales válidamente conservadas. Publicado recientemente, este hallazgo ofrece nuevas perspectivas sobre la extinción de ciertas aves después del impacto del asteroide de Chicxulub, que aniquiló a muchos dinosaurios y alteró drásticamente el ecosistema.
El análisis del coprolito, que utilizó tecnologías como la microtomografía computarizada y estudios mineralógicos, reveló plumas, huesos de una ave y escamas de pez. Este contenido indica la dieta del dinosaurio y sugiere que la presa era un hesperornitiforme, un ave acuática adaptada al buceo, aunque no emparentada con las aves modernas, pero sí perteneciente al mismo linaje aviano.
La investigación también aporta información sobre los efectos del impacto del asteroide, que lanzó polvo y aerosoles a la atmósfera, bloqueando la luz solar durante años y provocando un descenso significativo de la temperatura global. La morfología de las plumas del coprolito indica que eran menos efectivas para el aislamiento térmico, lo que podría haber afectado la supervivencia de estas aves durante el crudo invierno global que siguió al evento catastrófico.
Los investigadores sugieren que esta falta de aislamiento pudo haber contribuido a la extinción de los hesperornitiformes en contraste con las aves más pequeñas y terrestres que sobrevivieron, capaces de alimentarse de semillas y mantener su temperatura corporal, destacando que varios factores en el ecosistema influyeron en la supervivencia de las aves modernas.
