En Celaya, Guanajuato, se han encendido las alarmas ante el trazo actual del tren de pasajeros federal, que podría dividir a la ciudad en dos áreas de difícil conexión. Esta situación, según el empresario y economista Mauricio Hernández Mendoza, tiene implicaciones directas en la movilidad y el desarrollo urbano de la comunidad. Los ciudadanos que transitan a diario por el municipio podrían enfrentar serias complicaciones si no se realizan ajustes en el diseño del tramo ferroviario.
Hernández Mendoza enfatizó que el gobierno local se encuentra ante una encrucijada crucial. Las autoridades deben decidir entre priorizar el ordenamiento territorial y exigir que el proyecto ferroviario contemple condiciones adecuadas para los celayenses, o, por el contrario, mantenerse en una postura de obediencia al gobierno federal, lo que comprometería el futuro de la movilidad en la región.
El empresario lanzó un llamado a la reflexión a quienes desempeñan cargos públicos, recordándoles que estos espacios son temporales y que, eventualmente, tendrán que compartir el mismo espacio que los ciudadanos a pie. Resaltó que la decisión de defender el territorio puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida de la comunidad.
En un tono más positivo, también se celebró la próxima inauguración de la Puerta Logística del Bajío, un proyecto emblemático que representa el anhelo de generaciones de celayenses. Este desarrollo se prevé que impulse el Producto Interno Bruto (PIB) de la región en un 63% y que genere empleo formal.
Sin embargo, la alerta persiste sobre la necesidad de que esos beneficios se queden en Celaya. Un estudio que será presentado el 20 de agosto por el Consejo Coordinador Empresarial revelará que casi el 70% del valor agregado de la zona Laja-Bajío se fuga, ya que más del 70% de los insumos utilizados por las industrias, en especial del sector automotriz, provienen de fuera de la región.
El gran desafío radica en promover un encadenamiento con proveedores locales para que los beneficios económicos se reflejen directamente en los hogares celayenses. Se han identificado 90 empresas dentro de un radio de 20 kilómetros de la Puerta Logística que podrían integrarse en estas cadenas de producción, siempre que se implementen programas efectivos de certificación y escalabilidad.
Por último, Hernández Mendoza apuntó que, aunque existen mecanismos para facilitar la exportación de productos a otros países, en el plan estatal falta un enfoque en la colaboración entre empresas guanajuatenses y sus estados vecinos. La ubicación estratégica de Celaya, con el cruce de dos troncales ferroviarios, ofrece un potencial único para no solo crecer económicamente, sino también para fomentar un desarrollo social sostenible, siempre que se logre este encadenamiento industrial.
