La Casa Blanca está considerando acciones militares contra los cárteles del narcotráfico en México, según un informe basado en el libro “Cambio de Régimen” de periodistas de “The New York Times”. Esto surge en un contexto donde tanto el Gobierno de México, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum, como el de Estados Unidos han trabajado juntos en temas de migración y narcotráfico, aunque con fronteras claras en cuanto a operaciones militares.
El asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Stephen Miller, evaluó la situación tras las promesas de campaña del presidente Donald Trump, quien estableció que las fuerzas militares podrían ser una medida para atacar a los cárteles que producen fentanilo, una droga que causa miles de muertes al año en Estados Unidos. Sin embargo, la respuesta de Sheinbaum ha sido firme: no tolerará ataques militares en el territorio mexicano.
A pesar de lo anterior, ha habido un despliegue significativo de recursos de la Guardia Nacional en la frontera, así como la extradición de líderes criminales a Estados Unidos y la supervisión de drones norteamericanos en el espacio aéreo mexicano. Esto refleja una relación compleja pero colaborativa entre ambos gobiernos en la lucha contra las drogas.
En un giro adicional, el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, afirmó que el gobierno se reserva el derecho a actuar militarmente si es necesario, aunque prefiera trabajar en coordinación con México. En una entrevista reciente, Trump criticó la situación en México, sugiriendo que los cárteles tienen un control excesivo, lo que generó preocupación sobre la soberanía del país.
La Administración de Control de Drogas de EE.UU. detalló que su estrategia incluye medidas para desmantelar redes de protección de cárteles y mejorar la cooperación bilateral. Al mismo tiempo, esto plantea inquietudes entre los ciudadanos, que deben estar informados sobre cómo estas decisiones podrían impactar su bienestar y seguridad.
