San Miguel de Allende, Guanajuato, ha sido testigo de una transformación educativa en el Jardín de Niños Ignacio Ramírez, donde el evento “Innova IR: Ciencia y Robótica” convirtió las instalaciones en un laboratorio de innovación temprana. Este encuentro reunió a 63 niños de preescolar, mostrando cómo la tecnología y el pensamiento lógico pueden incorporarse desde la primera infancia a través del juego y la exploración. La feria resultó de los proyectos “Constructores de Robots” y “Mini Científicos”, que operan bajo la metodología STEAM, enfocándose en el desarrollo de habilidades de resolución de problemas y comunicación en un entorno colaborativo.
Durante la jornada, se habilitaron cuatro centros de experimentación interactiva. En ReciBot Factory, los estudiantes expusieron robots hechos de cartón y materiales reciclados, promoviendo la conciencia ecológica. RoboHand presentó prototipos de extremidades mecánicas, introduciendo a los niños en conceptos de anatomía e ingeniería. Mentes en Código ofreció dinámicas de programación básica sin pantallas, mientras que ConstruyeLab LEGO retó a los pequeños a desarrollar su motricidad fina y visión espacial a través de desafíos estructurales.
La directora del plantel, Adriana González, destacó que estas actividades fomentan la autoconfianza y la capacidad de los alumnos para materializar ideas complejas. Armando Rangel, delegado regional de la Secretaría de Educación de Guanajuato, visitó la feria para reconocer el compromiso del personal docente y la importancia de adoptar un modelo educativo más vivencial en San Miguel de Allende.
