En Guanajuato Capital, la madre de Arón, un estudiante que sobrevivió al ataque de la Guardia Nacional en 2022, compartió los terribles estragos que esta tragedia ha dejado en su familia. La vida diaria se ha visto profundamente afectada; no solo han perdido su forma de sustento, sino que también su hijo enfrenta serias dificultades emocionales desde el incidente.
Durante una reciente audiencia de reparación del daño, la mujer, identificada como G.J.S., recordó cómo su hijo, un estudiante modelo en la División de Ciencias de la Vida (DICIVA) de la Universidad de Guanajuato en Irapuato, utilizaba la camioneta familiar, no solo para desplazarse, sino también para vender comida en su comunidad, especialmente afuera del templo local. Sin embargo, tras el ataque, donde Arón y sus amigos fueron víctimas del fuego cruzado, su vida dio un giro drástico.
El día del ataque, Arón llevó la camioneta a la escuela y, tras una convivencia, él y sus amigos fueron heridos. Este trágico evento acabó con la vida de uno y dejó a otros gravemente afectados. La camioneta, que representaba el sustento familiar con un valor de 175 mil 300 pesos, sufrió daños valorados en 7 mil 812 pesos, dejando a la familia en una situación precaria.
La salud de sus padres también se ha deteriorado. La madre reportó que su esposo desarrolló diabetes e hipertensión a raíz de la situación, y que su salud económica se ha desplomado tras años dedicados a la venta de comida. El estigma social y los rumores dañinos en su comunidad han llevado a Arón a mudarse después de concluir su carrera.
G.J.S. expresó su desesperación: “Quiero que se me pague mi camioneta porque es el sustento de nosotros, no tenemos algo más para vivir.” Además, compartió la angustia emocional que enfrenta su hijo, quien ha aumentado su consumo de alcohol al recordar que su mejor amigo fue asesinado en el ataque.
Una evaluación psicológica de la Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que Arón sufre serios daños emocionales, lo que le dificulta integrarse a la vida cotidiana. En este contexto, sus asesores legales solicitaron una reparación del daño de 16 millones de pesos por la muerte de Ángel Yael y 2 millones 800 mil pesos para las otras víctimas.
El juicio específico por el homicidio de Ángel Yael está en sus etapas finales. Dos elementos de la Guardia Nacional, Jesús “N” e Iván “N”, han sido declarados culpables de homicidio en grado de tentativa y de causar daños, mientras que Jesús “N” enfrenta una acusación de homicidio calificado por el ataque que resultó en la muerte del joven. La comunidad sigue atenta a estos desarrollos, que marcan un capítulo importante en la búsqueda de justicia para quienes han sufrido en esta tragedia.
