En Oaxaca, un plantón masivo de maestros de la Sección XXII de la CNTE afecta a miles de estudiantes al pararse labores en unas 11 mil escuelas. Este movimiento, que cuenta con una participación sindical del 80%, se ha instalado en al menos 30 calles del centro de la ciudad, buscando respuestas a demandas educativas y laborales no atendidas por parte de los gobiernos estatal y federal.
La protesta comenzó con una marcha de seis kilómetros desde el Monumento a Juárez hasta el Zócalo. En una conferencia de prensa, la líder del movimiento, Yenny Aracely Pérez Martínez, anunció el inicio de un paro indefinido debido a la falta de soluciones concretas a sus demandas, entre las que se incluye la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la atención a necesidades educativas.
Con carpas y mesas de atención, los docentes han tomado los espacios públicos en el centro histórico, esperando presionar a las autoridades para que retomen el diálogo. Además, la CNTE ha anunciado un paro nacional indefinido que comenzará el 1 de junio, un esfuerzo conjunto de varios contingentes.
La Secretaría General ha sido clara: el paro es un signo de la cerrazón y la falta de diálogo efectivo por parte del Gobierno de México. Esta situación no solo impacta a los trabajadores de la educación, sino también afecta a aproximadamente 850 mil estudiantes de nivel básico y medio superior en Oaxaca.
