Integrantes de la Global Sumud Flotilla, que regresaron recientemente a México, han denunciado torturas físicas y psicológicas, así como una detención en condiciones inhumanas tras ser interceptados por fuerzas israelíes en su intento de llevar ayuda humanitaria a Gaza. Esta situación plantea serias interrogantes sobre el papel del Gobierno de México en el contexto del conflicto entre Israel y Palestina, afectando la percepción que los ciudadanos tienen de las relaciones diplomáticas del país.
Los activistas, entre ellos Diego Vázquez, Al Muatasem Flores, Paulina del Castillo y Dolores Pérez-Lazcarro, compartieron su experiencia ante los medios, donde narraron cómo fueron sometidos a condiciones extremas, incluyendo golpes, amenazas y privaciones de necesidades básicas. “Yo regreso a México con muchas preguntas”, expresó Vázquez, quien cuestionó la amistad del país con Israel y solicitó la ruptura de relaciones diplomáticas, argumentando que su experiencia es solo una pequeña parte del sufrimiento cotidiano de los palestinos.
Flores instó a centrar la atención en la población palestina, resaltando que “a ellos nadie les está esperando”, y criticó la asistencia mexicana, sugiriendo que debería ir más allá de lo simbólico. También solicitó una audiencia con la presidenta Claudia Sheinbaum, exigiendo un aumento en los reclamos diplomáticos para investigar lo ocurrido durante la operación israelí.
Del Castillo describió las embarcaciones donde fueron retenidos como “barcos prisión” y mencionó haber escuchado gritos de otros participantes que fueron golpeados. Asimismo, Pérez-Lazcarro cuestionó el desempeño de la Secretaría de Relaciones Exteriores, subrayando que la verdadera protección consular debe ir más allá de medidas superficiales.
La presidenta Sheinbaum ha defendido la postura de México, argumentando que su enfoque está centrado en la defensa de los derechos humanos y calificando la detención de la flotilla como “una agresión que no tiene justificación”. Mientras tanto, la situación destaca la creciente necesidad de que los ciudadanos se mantengan informados sobre la política exterior del país y sus repercusiones en la vida de la comunidad internacional.
