El senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez, ha hecho su reaparición en Culiacán tras tres semanas de ausencia en actividades legislativas, lo que ha generado inquietud sobre su situación pública. Inzunza se reunió con su compañero de bancada, Javier Corral, en un restaurante del Country Club, un encuentro que ha captado la atención tanto en redes sociales como en medios de comunicación.
La confirmación llegó horas más tarde mediante un mensaje de Corral en su cuenta de X, donde afirmó que había ido a escuchar a su compañero mientras se encontraba en Mazatlán. Corral también defendió la legalidad de la reunión, afirmando que se realizó en un lugar público, bajo el argumento de que “no tengo nada que esconder”.
Este regreso se produce en medio de serias acusaciones por parte de autoridades estadounidenses, que lo han señalado junto a otros exfuncionarios del gobierno de Rubén Rocha Moya por presuntos vínculos con “Los Chapitos”, un grupo del Cártel de Sinaloa. Las acusaciones, formuladas por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, mencionan posibles conspiraciones para el tráfico de drogas y delitos relacionados con armas de fuego.
Desde entonces, el senador había limitado su presencia pública y se había ausentado del Senado de la República. Anteriormente, el 17 de mayo, Inzunza negó las acusaciones, describiéndolas como infundadas y afirmando que se quedaría en Sinaloa. Su reaparición plantea preguntas sobre su futuro en la política y su capacidad para enfrentar estos graves señalamientos.
