Irapuato, Gto.— El fútbol también sabe ser cruel en su forma más simple: dominar, insistir… y no concretar. En el Estadio Sergio León Chávez, Club Deportivo Irapuato empató 0-0 ante Mineros de Zacatecas en la última jornada del Clausura 2026, un resultado que terminó por dejar a la Trinca al margen de la liguilla, mientras la visita celebró su clasificación.
El contexto era claro desde el arranque: Irapuato necesitaba ganar para asegurar su lugar en la fase final. Con esa urgencia, el equipo salió decidido a tomar el control. Hubo posesión, intención ofensiva y una búsqueda constante por abrir espacios ante un rival que planteó un partido inteligente, compacto y enfocado en resistir.
Los minutos avanzaron con un guion que se repitió: la Trinca con el balón, intentando por dentro y por fuera, y Mineros cerrando líneas, apostando por el orden y por administrar el resultado. Las aproximaciones freseras generaban expectativa en la tribuna, pero faltaba ese último toque, ese detalle fino que convierte dominio en gol.
En el complemento, la tónica se mantuvo. Irapuato adelantó líneas, arriesgó más y empujó con determinación. Hubo llegadas, centros al área y disparos que rozaron el gol, pero el balón se negó a cruzar la línea. Del otro lado, Mineros sostuvo su plan con disciplina, sabiendo que el empate era suficiente para sus aspiraciones.
El silbatazo final cayó con un contraste evidente. Para los visitantes, el punto significó el boleto a la liguilla y la consolidación de su objetivo . Para Irapuato, fue el cierre de un partido que se jugó en campo rival, pero que nunca encontró recompensa.
La Trinca se queda en la orilla. No por falta de intención, ni de entrega, sino por la ausencia de contundencia en el momento clave del torneo. Aun así, el cierre deja elementos para el análisis: un equipo que compite, que propone y que, en varios tramos del campeonato, mostró argumentos para estar entre los mejores.
El fútbol no siempre concede segundas oportunidades en el mismo torneo, pero sí deja aprendizajes. Irapuato tendrá que construir a partir de ellos. Porque si algo quedó claro en esta última noche, es que el margen entre clasificar y quedarse fuera puede ser tan delgado como un gol que nunca llegó.
Fuente: contactonoticias.com.mx
