Campesinos de la Huasteca Potosina instalaron un plantón frente a la Cámara de Diputados para exigir la prohibición del fracking, advirtiendo que la medida afectaría a más de 700 mil habitantes de unas 300 comunidades de la región. La protesta buscó visibilizar el impacto local en salud, agua y territorio ante posibles cambios en la política federal sobre la fracturación hidráulica.
Un grupo de alrededor de 200 manifestantes entregó un documento a la presidencia de la Cámara en el que solicita retomar una iniciativa presentada por diputados de Morena y del Partido del Trabajo para prohibir la fracturación hidráulica en actividades de explotación y extracción de gas y petróleo. El escrito plantea que existen motivos probatorios y científicos que sustentan la prohibición, en línea con decisiones adoptadas en otros países.
Los campesinos señalaron que actúan en defensa de derechos consagrados en la Constitución y en convenios internacionales firmados por México, y pidieron a los legisladores que consideren las consecuencias sociales y ambientales de autorizar fracking. Durante la entrega, una comisión fue acompañada por la diputada Laura Ballesteros, quien recibió el documento en la Mesa Directiva.
Afuera del recinto, representantes de más de 100 comunidades mostraron mantas con lemas como “Sí a la vida, no al ‘fracking’” y “La Huasteca dice no al fracking”, para expresar su rechazo a la promoción de esta técnica en el país. Los organizadores adjuntaron al reclamo decenas de firmas de autoridades de comunidades indígenas náhuatl y tének de la Huasteca potosina.
También incorporaron un acta de la asamblea de ejidatarios de la comunidad El Cristiano, donde se enfatizó que este tipo de proyectos no beneficia a las comunidades. En el acuerdo de la asamblea se expone que el fracking puede afectar la salud e integridad física de los habitantes por la contaminación de aguas, suelos y aire, así como por el despojo de territorios y la afectación de la cultura local.
Fuente: contactonoticias.com.mx
