Las autoridades canadienses han advertido a decenas de miles de migrantes que entraron de forma irregular desde Estados Unidos que deben abandonar el país de forma voluntaria o enfrentarán la deportación a Estados Unidos, una medida con impacto directo en comunidades locales y servicios fronterizos.
El Ministerio de Migración, Refugiados y Ciudadanía comenzó a enviar cartas a solicitantes de asilo que ingresaron irregularmente tras la entrada en vigor de una nueva ley migratoria, instándoles a irse y a confirmar su salida ante la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá.
El gobierno estima que la medida puede afectar a alrededor de 30.000 personas, según comunicados oficiales.
Abogados de inmigración han expresado preocupación por el riesgo de que quienes regresen a Estados Unidos sean detenidos por las autoridades migratorias de ese país.
Las misivas advierten que quienes no abandonen Canadá podrán ser objeto de una orden de deportación, y exigen la confirmación de la salida ante la autoridad fronteriza correspondiente.
Varios abogados han denunciado que el contenido de las cartas contiene declaraciones inexactas y han cuestionado su aplicación práctica para los solicitantes.
Antes de la reforma, quienes entraban irregularmente tenían mayor posibilidad de plantear su caso en audiencias ante el Consejo de Inmigración y Refugiados; la nueva normativa ha limitado esas oportunidades para acelerar los procedimientos de expulsión.
Los cambios legislativos, introducidos a petición de un partido soberanista, eliminan la posibilidad de audiencias ante el CIR en determinados supuestos y también restringen el acceso a audiencias para personas que presentaron su solicitud de refugio transcurrido más de un año desde su llegada.
Fuente: contactonoticias.com.mx
