Por Rosario Mtz de la Vega y Mario Villegas
Una investigación realizada por Contacto Noticias reveló un comprobante por $3,951 pesos en dulcería y botanas, cargado al erario del Congreso del Estado de Guanajuato, dentro de los registros de comprobación de gastos de la diputada local de Morena Hades Aguilar.
La información fue consultada directamente en la plataforma digital del Congreso del Estado de Guanajuato, dentro del apartado de control y comprobación de gastos correspondientes a la legisladora, donde aparece el ticket que detalla la compra de distintos productos de dulcería y botanas.
El documento forma parte de los registros de gastos relacionados con la actividad legislativa de la diputada.
Sin embargo, más allá del consumo en sí, el caso ha comenzado a generar cuestionamientos sobre cómo se utilizan los recursos públicos dentro del Poder Legislativo.
El dinero con el que se cubren este tipo de gastos no pertenece al Congreso ni a los diputados.
Se trata de recursos públicos provenientes de los impuestos que pagan los ciudadanos de Guanajuato.
Y es justamente ahí donde surge una pregunta que muchos ciudadanos comienzan a hacerse.

Si una diputada local en Guanajuato percibe un ingreso mensual cercano a los $224 mil pesos, ¿por qué cargar al erario la compra de dulces y botanas?
El caso también llama la atención por otro motivo.
La propia Hades Aguilar ha sido una voz crítica desde Morena contra lo que su partido suele señalar como excesos o mal uso de recursos públicos por parte de gobiernos del PAN en Guanajuato.
Por ello, para diversos ciudadanos resulta contradictorio que, mientras se critican prácticas relacionadas con el uso del dinero público, aparezcan comprobantes de consumo pagados con recursos del Congreso.
La política suele exigir coherencia.
Y cuando el discurso habla de austeridad, combate a privilegios y defensa del dinero público, los ciudadanos también esperan que esas palabras se reflejen en las acciones.
Para muchas familias en Guanajuato, $3,951 pesos representan una parte importante del gasto mensual en alimentos.
Por eso, cuando un consumo de dulcería y botanas aparece cargado al presupuesto del Congreso, el debate público es inevitable.
No se trata solamente de un ticket.
Se trata de algo más simple: la congruencia entre lo que se dice en la política y lo que se hace con el dinero de los ciudadanos.
En los últimos meses, Hades Aguilar ha dedicado buena parte de su discurso público a criticar al Fiscal de Guanajuato y la estrategia de seguridad en el estado.
Sin embargo, para muchos ciudadanos resulta inevitable contrastar ese discurso con este tipo de gastos.
Sobre todo cuando Salamanca —municipio que representa— enfrenta una situación económica complicada para muchas familias.
En medio de ese contexto, hay quienes consideran que la prioridad de una diputada debería ser defender el bolsillo de los salmantinos, particularmente en momentos donde la economía también golpea a los hogares del estado.
Porque en política, las palabras pesan… pero los hechos pesan más.
