La decisión afecta directamente la estrategia de seguridad y la capacidad de disuasión de Francia, y abre la posibilidad de desplegar temporalmente elementos nucleares en países aliados, lo que tendrá repercusiones en la política de defensa europea y en las relaciones bilaterales con esos socios.
El presidente anunció que Francia permitirá el despliegue temporal de aeronaves con capacidad nuclear en aliados y que ya ha iniciado conversaciones con Reino Unido, Alemania, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca para este tipo de acuerdos.
Frente a lo que describió como un mundo «peligroso e inestable» y la posibilidad de un conflicto en las fronteras europeas, el jefe del Estado defendió un refuerzo de la postura nuclear francesa y aseguró que la utilizará si fuera necesario.
«Nuestro país tiene este arma fuera de lo común que es la base de nuestra defensa. La decisión última de utilizarla es del presidente», dijo, y añadió que no dudará en tomar la decisión que sea indispensable para proteger los intereses vitales de Francia.
En su intervención destacó la magnitud del poder de las fuerzas estratégicas: afirmó que cada submarino posee una capacidad destructiva que, en su comparación, excede con creces las bombas empleadas en la Segunda Guerra Mundial y las primeras armas atómicas.
El presidente anunció asimismo un aumento del número de ojivas desde el nivel actual, inferior a 300, sin detallar la cifra, lo que supondría la primera ampliación del arsenal francés al menos desde 1992; el anuncio se realizó en la base de L’Ile Longue, donde están destacados los submarinos de misiles balísticos.
El mensaje se enmarca en un debate europeo sobre el papel de las armas nucleares en la seguridad continental y en dudas crecientes sobre la fiabilidad del llamado «paraguas nuclear» estadounidense, que han llevado a varios países a replantear sus garantías de defensa.
Fuente: contactonoticias.com.mx
