En Michoacán y en el resto de México, la decisión de Estados Unidos de iniciar operaciones militares en Irán genera inquietud por sus posibles repercusiones en la seguridad regional y en el flujo comercial; autoridades locales y nacionales siguen el desarrollo de los hechos.
El presidente de Estados Unidos anunció el inicio de «grandes operaciones de combate» contra Irán y declaró que el objetivo es derrocar al régimen e impulsar un levantamiento popular en ese país.
En su mensaje aseguró que la acción está justificada por intentos de Teherán de reactivar su programa nuclear y por avances en misiles de largo alcance que, según él, podrían amenazar territorio estadounidense.
El mandatario no precisó el alcance ni los plazos de la operación y, según informes, la decisión se adoptó sin el aval previo del Congreso estadounidense.
El Pentágono desplegó en la región grupos de ataque de los portaviones Gerald Ford y Abraham Lincoln, aviones F-22, aeronaves de reabastecimiento y plataformas de vigilancia electrónica, en lo que autoridades describen como el mayor despliegue en la zona en más de dos décadas.
La campaña, calificada por la Casa Blanca como «masiva» y «continuada», habría comenzado con una primera oleada de misiles de crucero Tomahawk, presuntamente lanzados desde el Mediterráneo, según fuentes militares.
Estados Unidos asegura que sus ataques se dirigen a instalaciones militares iraníes, mientras que Israel ataca lo que considera centros de poder del régimen, de acuerdo con comunicados oficiales y reportes en medios.
El presidente instó a las fuerzas iraníes, incluida la Guardia Revolucionaria, a deponer las armas y ofreció «tratamiento justo y total inmunidad» a quien lo haga, advirtiendo de consecuencias letales en caso contrario.
También llamó al pueblo iraní a aprovechar lo que calificó como una oportunidad única para tomar el control del país una vez concluyan las operaciones militares.
Washington justificó la escalada recordando ataques anteriores que, según sus autoridades, afectaron las principales instalaciones nucleares iraníes en Fordó, Natanz e Isfahán.
La campaña está coordinada con Israel, pero no cuenta, por ahora, con el respaldo explícito de una mayoría del Congreso estadounidense ni con una amplia coalición internacional.
Irán respondió con lanzamientos de misiles balísticos contra objetivos en Israel, Catar y Baréin; en previsión de más ataques, algunas bases estadounidenses en Baréin y Catar han sido evacuadas de personal.
La Casa Blanca afirma haber tomado medidas para minimizar riesgos a su personal en la región, aunque el presidente reconoció la posibilidad de bajas entre las fuerzas estadounidenses.
Fuente: contactonoticias.com.mx
