En un contexto de expectación por las obras de remodelación en la estación del Metro Hidalgo, se dieron a conocer los costos de nuevos candelabros que han levantado cuestionamientos entre los ciudadanos. Cada uno de estos candelabros, que forman parte de una serie de mejoras impulsadas por el Gobierno de la Ciudad de México, tuvo un costo de aproximadamente 56 mil pesos, lo que eleva el total de esta inversión estética a 224 mil pesos. Este gasto se ha convertido en tema de conversación entre usuarios de este importante medio de transporte, quienes buscan claridad sobre el uso de sus recursos.
Durante un recorrido por las instalaciones, el director del Sistema de Transporte Colectivo Metro, Adrián Ruvalcaba, ofreció detalles sobre esta inversión, que se realizó en el marco de la remodelación de la Línea 2. Además del costo de los candelabros, se mencionó que las lámparas tipo farol costaron entre 3 mil y 4 mil pesos. Sin embargo, a pesar de estos anuncios, persisten dudas sobre la transparencia en el manejo de estos gastos.
Las auditorías realizadas por instituciones como la Auditoría Superior de la Ciudad de México y la Auditoría Superior de la Federación buscan verificar que se haya seguido el debido proceso en la contratación y el cumplimiento de los requisitos legales por parte de las empresas involucradas. Ruvalcaba resaltó que las empresas participantes cumplen con la normativa vigente.
A pesar de esta información, el Sistema de Transporte Colectivo aún no ha proporcionado documentos específicos sobre estos gastos a través de solicitudes de transparencia, lo que está generando inquietud. Respuestas a solicitudes ciudadanas han indicado que no es posible desglosar el costo de los candelabros dentro del presupuesto total del proyecto, ya que este fue contratado como un paquete integral.
El contrato relacionado con estas obras no ha sido publicado hasta el momento, lo que contribuye a la falta de claridad. Sin embargo, se ha defendido el proceso llevado a cabo, asegurando que estuvo basado en licitaciones abiertas y públicas. Estas reformas, aunque mejoran la estética de las estaciones, continúan siendo observadas con atención por parte de los usuarios, quienes esperan ver una gestión clara y austera de sus recursos.
