Los danzones que se realizaban en el Jardín de San Juan, en la colonia Coecillo, han sido suspendidos por las autoridades municipales tras recibir múltiples quejas. Los ciudadanos han reportado problemas relacionados con bailes sonideros, consumo de alcohol y el estado de limpieza en el área. Esta decisión afecta la oferta cultural del barrio, donde el danzón había sido un punto de encuentro para muchos.
La suspensión, según informan fuentes cercanas al ayuntamiento, no se debe a la práctica del danzón en sí, sino a la alteración del orden público y la limpieza del lugar. Habitantes expresan su preocupación por la falta de espacios culturales que permitan disfrutar de actividades recreativas y tradicionales en un entorno adecuado.
Los danzones, que anteriormente animaban el parque y convocaban a vecinos de diversas colonias, se han visto empañados por la llegada de músicas más ruidosas que han alterado la armonía del lugar. Vecinos señalan que esto ha generado un ambiente incómodo y han solicitado atención a estas problemáticas.
Además, se mencionan quejas sobre el uso de bicicletas y motocicletas alrededor del jardín, lo que ha contribuido al desorden y a la preocupación por la seguridad. Algunos testigos relatan que durante los danzones, personas han apartado lugares y cobrado por sillas, lo que añade una capa más al malestar en la comunidad.
A medida que el debate sobre el futuro de estas tradiciones culturales avanza, los leoneses esperan que las autoridades encuentren un equilibrio que permita disfrutar de los danzones sin sacrificar la tranquilidad del entorno.
