En México siete de cada 10 personas con cáncer reciben el diagnóstico en una etapa avanzada, por lo que una nueva alianza busca mejorar la atención oncológica, impulsar la detección temprana y reducir el impacto económico y social de la enfermedad en el país.
La iniciativa fue presentada por un grupo de salud que opera redes integradas en Latinoamérica junto con la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer (AMLCC) durante un foro.
El proyecto propone un modelo de atención que pretende disminuir el gasto directo de las familias mediante acciones de prevención, detección temprana, atención médica protocolizada y esquemas de cobertura financiera desde etapas iniciales.
La propuesta plantea una ruta integral que evita la fragmentación del tratamiento —consultas, estudios, medicamentos y seguimientos separados— y busca reducir retrasos, pagos imprevistos y la falta de recursos, señalada como una de las principales causas del abandono terapéutico en el país.
El sistema de salud mexicano enfrenta limitaciones estructurales y profundas brechas de acceso; una alta tasa de informalidad laboral, reportada en 55.4% por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, implica que millones de personas carezcan de seguridad social y deban costear los gastos con recursos propios.
Especialistas advierten que con frecuencia los hogares sufren retrocesos económicos abruptos: endeudamiento, venta de activos o abandono de actividades productivas para sostener la atención médica.
“Detrás de cada diagnóstico hay familias que reorganizan su vida, personas que interrumpen su trabajo, su alimentación y su bienestar emocional”, señaló la directora de la AMLCC, Mayra Galindo Leal.
El modelo integra prevención, detección temprana, tratamiento protocolizado y acompañamiento continuo con el objetivo de empoderar a las personas para tomar decisiones informadas y reducir el abandono de tratamientos.
A nivel global, solo alrededor del 3% del gasto en salud se destina a prevención, frente a más del 80% orientado a la atención de la enfermedad, según la Organización Mundial de la Salud.
El esquema ya se ha aplicado con resultados positivos en Colombia y Perú, donde reportan mejoras en la continuidad del tratamiento, la sobrevida y la calidad de vida de los pacientes.
Fuente: contactonoticias.com.mx
