Ceci Flores, madre y activista, junto a su hija Milagros de Jesús Valenzuela, han recibido por primera vez en México una certificación oficial en búsqueda de personas desaparecidas. Esta acreditación es un paso significativo en un país que enfrenta una alarmante crisis de desapariciones, con más de 130,000 casos. Esta noticia no solo destaca la valentía de estas mujeres, sino que también resalta cómo la realidad del sufrimiento de muchas familias se convierte en acción y empoderamiento.
El certificado proviene del Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (Conocer) y corresponde al Estándar de Competencia EC1542. Esta certificación acredita las habilidades necesarias para realizar búsquedas, recopilar información sobre las personas desaparecidas y elaborar informes. Este logro ofrece a las familias buscadoras herramientas formales para enfrentar una situación que ningún ser humano debería vivir.
Ceci ha expresado su deseo de que más familiares se sumen a este proceso de certificación. “Queremos tener más herramientas para hacer aquello que ninguna madre debería tener que aprender a hacer: buscar a sus hijos”, enfatizó en un mensaje en la plataforma X. Este reconocimiento no es solo un documento, sino un punto de partida para que muchas más familias busquen la capacitación que las apoye en su dolorosa misión.
A pesar de las adversidades, Flores ha liderado búsquedas en Sonora y otros estados, utilizando sus propios recursos ante la falta de apoyo institucional. Su activismo la ha llevado a ser una de las voces más visibles de la crisis de desapariciones en México, comenzando con la desaparición de su hijo Alejandro en 2015.
Esta vibrante lucha ha colocado a Ceci Flores en reconocimiento internacional y ha resaltado la urgente necesidad de que el Gobierno de México y las autoridades asuman su responsabilidad en esta grave problemática. Mientras tanto, el camino de las familias buscadoras continúa, donde la unión y el apoyo mutuo son vitales para encontrar a sus seres queridos en medio de un paisaje de desolación.
